¿A quién le importa que yo vea pornografía?

En este podcast, el Dr Benigno Cabán analiza una paradoja del pensamiento moderno. ¿Qué interés puede tener la comunidad, o el Estado, en los actos privados de los individuos que no tengan efectos públicos? El ejemplo que usa, siguiendo las guías de su autor Robert P George, es el de la pornografía. Este pareciera un acto super privado sin ninguna consecuencia pública. Según nuestra concepción moderna del mundo, una cosa es mala tan solo si produce consecuencias malas. Pareciera entonces que debemos dejar tranquilo al discreto hábito de mirar lo que uno quiera en el internet.

No tan rápido, dice el Dr. Cabán. Para empezar, la pornografía tiene un motón de repercusiones públicas, empezando porque ayuda e mantener una industria que es, a todos los efectos, una prostitución, un alquiler de servicios sexuales. Además de esto está el daño, cada vez más patente, de la capacidad de relacionarse, que tiene este hábito en los que incurren en él.

Pero, en un plano más profundo, señala este análisis, nuestra primera obligación como miembros de una comunidad, y por lo tanto, la primera exigencia de una comunidad, o del Estado, sobre sus miembros, es la de que el individuo sea el mejor ser humano que pueda ser, ya que la calidad de una sociedad es tan solo la calidad de cada uno de sus miembros y la de las relaciones entre ellos. Por lo tanto, no puedo escudarme en que “no le hago daño a nadie”. Si me hago daño a mí mismo, empequeñeciendo mi capacidad de querer, entonces estoy haciendo un daño público.

A continuación el audio del podcast: