Cómo el jugar con las tasas de interés provocó la gran crisis del 2008. Y por qué puede volver a pasar

Cómo el jugar con las tasas de interés provocó la gran crisis del 2008. Y por qué puede volver a pasar.
La crisis mundial del 2008 fue, en parte, inducida por el gobierno de Estados Unidos -la Reserva Federal- tratando de manejar las tasas de interés, que son el precio al que se alquila el dinero. Por esto, es importante entender qué el gobierno está intentando hacer con esta tasa, con este precio.

Cuando ocurrieron los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, la primera reacción de Bush y Alan Greenspan fue bajar las tasas de interés para estimular la compra de casas y la economía.

Junto a esto hay que tener en cuenta que Estados Unidos tiene como política pública el fomentar que la gente compra casa, para incentivar que la gente sea propietaria de sus viviendas. De aquí salieron las legendarias agencias para estimular la vivienda: Fannie Mae, Ginnie Mae y FHLB.

Por lo tanto, el gobierno decidió, en el 2001, empeñarse en fomentar la compra de vivienda, como una forma rápida de impedir que cayera la economía.Para logar esto, el gobierno americano mantuvo las tasas de interés artificialmente bajas por cinco años. Esto atrajo, desde todo el mundo, tanto dinero al mercado de hipotecas de Estados Unidos, que los bancos tenían problemas para prestar tantas hipotecas. Empezaron a prestar a cualquiera, aunque no tuviera empleo o ingresos suficientes (hipotecas “subprime”). Se creó una burbuja de hipotecas. Una burbuja se da cuando un activo aumenta desproporcionadamente de precio.

Las burbujas no se desinflan, sino que revientan. Y eso fue lo que pasó en el verano del 2008. Con la peculiaridad en este caso, que de los reventó no fueron los banquitos hipotecarios del país, sino los grandes bancos de inversión americanos. Estos bancos habían encontrado una forma fácil de hacer dinero, asegurando las hipotecas contra caídas de precios. Al final, esta mina de oro, como para el Rey Midas, fue su perdición.

¿Qué ha pasado desde entonces? Los gobiernos se han hecho adictos a las tasas de interés bajas, y las consideran la única forma de mantener las economías. Algunos países, desde 2014, han llegado incluso a ofrecer tasas de interés negativas: hay que pagar al banco central por tener depositado en el banco.

Esto ya entra en el terreno de lo anti-natural. Sería más apropiado reconocer que las tasas de interés no son un buen instrumento de política pública. Estamos viendo el caos en el que ha caído Venezuela por tratar el gobierno de manejar los precios de la comida. Si insistimos en seguir manipulando el precio del dinero, algo malo nos debe de pasar.

Bobby Lopez

 

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